el Pan - "cha" y "tee" Chay

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Cómo hacer pan en casa de forma sencilla  
INGREDIENTES 
Harina, sal, agua y levadura madre. 
 *Si utilizas agua del grifo, procura dejarla en reposo durante 1 día, para que pierda el cloro.  
 * La levadura madre la puedes hacer tu mismo. Para ello mezcla en un vaso un dedo de harina y agua, hasta que tenga la consistencia de un puré ligero. Déjalo un día a temperatura ambiente (20 a 25º C) un poco destapado. Al cabo de ese día, añade un poco más de harina y revuelve hasta que quede un puré un poco más espeso. Cuando veas que se esponja y huele a ácido ya tienes la levadura madre hecha. Sí, eso es la levadura madre. No tiene más secreto. 
 
ELABORACION  
 Es conveniente trabajar a una temperatura de alrededor de 20 grados. Con más frío a la levadura le cuesta más fermentar la masa. 

Prepara el agua con sal: una cucharada sopera rasa por cada litro de agua.  

Si te han pasado la levadura en un tarro pequeño de cristal, puedes disolverla ahí con un poco de agua y una mano de mortero pequeña (mano de almirez -majador- pequeña) o cuchara. Cuando esté disuelta, viértela sobre el recipiente donde vas a hacer la mezcla (una ensaladera grande).  

Añade el agua y mézclalo con la masa madre disuelta.  

Añade la harina y remueve hasta que no puedas más y tengas que amasar en una mesa.    
Esparce harina por la mesa y tus manos para que no se pegue la masa. 
 
Amasa bien. (Con esto lo que hacemos es que la masa madre original se reparta por toda la masa y se mezcle con la harina. Las levaduras de la masa madre necesitan harina y un ambiente húmedo y cálido para crecer y multiplicarse).
Deja reposar la masa resultante durante 7 horas en un recipiente, tapada con un trapo húmedo en un lugar cálido (20 - 25º C) pero no caliente. (El tiempo depende de la temperatura ambiente). El trapo húmedo es para que no se reseque la superficie.
Durante este tiempo las levaduras de la masa madre se multiplican y van desprendiendo aire: la masa se hincha.  
  
Pasado ese tiempo, puedes trocear la masa en los trozos y formas que desees. Pon las piezas en recipientes untados por dentro con aceite.
Deja reposar un rato para que las levaduras puedan comerse la harina que hayas podido añadir al manipular la masa. 

Da a las piezas unos cortes de uno o dos centímetros con un cuchillo o cuchilla bien afilados. Las piezas, al hornearse se hincharán. Con esto lo que hacemos es permitir que se hinchen por donde hemos dado los cortes (sino podrían abrirse por un lado, abajo, y queda un poco feo el pan)    
   
 Mete las piezas de masa en el horno (que debe estar ya caliente a 200 - 210º C, en función de lo grandes que sean. A más grandes menos temperatura y más tiempo). Si tu cocina no tiene termostato, no importa, pónla a toda marcha durante cinco o diez minutos antes de meter la masa. 
 *En el horno de una cocina de gas con el regulador al mínimo (o casi), tarda entre 30 y 40 minutos. 
 *Al cabo de ese tiempo, si lo deseas puedes encender el gratinador un rato, (5 a 10 minutos, no más), para hornearlo por arriba (a tu gusto).  
  
 La mejor forma de saber cuándo está ya el pan es con el olfato. En cuanto se acerque al tiempo indicado y a ti te empiece a oler aquello a pan es que ya está. 
 
 El pan te durará bastante tiempo sin ponerse duro (más de una semana). 

¡ Ah ! Y recuerda: antes de poner la masa en el horno, retira un poco de ella que servirá de levadura madre para la siguiente hornada. Guárdala en el frigorífico. 
 (Si te olvidas y horneas toda la masa, te acabas de quedar sin masa madre. No es ninguna tragedia: tendrás que volver a hacerla con el procedimiento descrito arriba.)  
  
 Por supuesto, puedes hacer pan con harina de trigo, centeno, mezcla, ... 
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El PAN - Imprescindible en la dieta
Cerca de la mitad de la energía que necesitamos debe proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono.  Debido a la creencia de que los hidratos de carbono (presentes en alimentos como pan, pasta, patata, arroz o legumbres), engordan y carecen de importancia nutritiva, su consumo es insuficiente y dista mucho de las cantidades mínimas recomendadas por diversos organismos de Salud. Sin embargo, estos alimentos son fundamentales en toda dieta equilibrada y deben consumirse prácticamente en todas las comidas del día. Aproximadamente la mitad de la energía que necesitamos debe proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono. Elaborado exclusivamente de harina, agua y sal (este último ingrediente es prescindible), el pan no contiene ningún nutriente cuyo consumo excesivo se asocie con un mayor riesgo en el desarrollo de las llamadas patologías occidentales (obesidad, diabetes, enfermedades de vasos sanguíneos y corazón...).



¿Engorda el pan?

Para muchas personas suprimir el pan de la alimentación es una de las mejores maneras de evitar o corregir el exceso de peso. Pero aunque el pan aporta energía, su consumo no es causa directa del aumento de peso, siempre y cuando se respete la cantidad recomendada para cada caso. En realidad lo que aumenta las calorías de un trozo de pan es lo que normalmente lo acompaña: mermeladas, mantequilla, embutidos, salsas, etc. A igualdad de contenido calórico, el pan provoca un menor acumulo de grasa en el cuerpo que otros alimentos ricos en grasas. Es decir, 100 gramos de pan aportan unas 250 calorías, pero engordan menos que 35 gramos de mantequilla o margarina o un bollo, que también proporcionan unas 250 calorías, debido a que la grasa de los alimentos se acumula más fácil en nuestro cuerpo que los hidratos de carbono complejos, abundantes en el pan y el resto de farináceos. En resumen: consumiendo la misma cantidad de grasas o hidratos de carbono, engordan más las primeras.  

Alimento energético

El componente más abundante del pan es el almidón, un hidrato de carbono complejo que proporciona al cuerpo la energía que necesita para poder funcionar y desarrollarse correctamente. Un aporte adecuado de hidratos de carbono implica el mantenimiento del peso y la composición corporal, al impedir que se utilicen las proteínas y las grasas como fuente de energía.

La grasa, el otro nutriente energético, está presente en cantidades muy bajas en el pan (1%), a excepción de ciertas variedades comerciales de pan de molde y tostado, en las que el contenido graso oscila entre el 5% y el 15%.

Un bajo consumo de pan puede desequilibrar de manera importante la dieta, en la que cerca del 50% del total de calorías de la alimentación deben proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono, el 15%-18% de alimentos ricos en proteínas (carnes, pescado, huevos y lácteos…) y el 30%-35% restante de alimentos ricos en grasas (la propia de los alimentos y la que utilizamos como condimento). 

El pan, fuente de…  
  
  Proteínas
El pan aporta proteínas vegetales procedentes del grano del cereal. En el pan de trigo abunda una proteína denominada gluten, que hace posible que la harina sea panificable. El valor nutritivo de estas proteínas puede equipararse a las de la carne, el pescado o el huevo, si consumimos pan junto con otros alimentos como legumbres o con alimentos de origen animal como lácteos. Ejemplo: sopas de pan con leche, bocadillo de pan con queso, garbanzos salteados con pan rallado, etc. 
 
  Vitaminas y minerales
Es una buena fuente de vitaminas del grupo B (tiamina o B1, riboflavina o B2, piridoxina o B6 y niacina, necesarias para el aprovechamiento de los hidratos de carbono, proteínas y grasas, entre otras funciones) y de elementos minerales como fósforo, magnesio y potasio. 
 
  Fibra
Las variedades integrales y de cereales son las más ricas en fibra.

Algunos tipos de pan  
 * Integral, pseudo-integral o de salvado, de centeno u otros cereales: el pan elaborado con verdadera harina integral aporta más vitaminas y minerales que el blanco, ya que se emplea harina producida a partir del grano de cereal completo, a excepción de la cubierta más externa. Si se ven fragmentos enteros de salvado, posiblemente sea porque han sido añadidos artificialmente a la harina blanca o refinada para producir pan de salvado o pan pseudointegral (el que se vende habitualmente en las panaderías). Este pan aporta más fibra que el blanco, pero similar cantidad del resto de nutrientes. El pan de centeno es más compacto que el de trigo, ya que el centeno contiene menos gluten y su masa no atrapa tanto gas al fermentar, quedando menos esponjoso. Estos tipos de pan son especialmente recomendables para quienes sufren de estreñimiento, diabetes, problemas de colesterol o siguen dietas de adelgazamiento (la fibra facilita el tránsito intestinal, reduce la velocidad de absorción de los azúcares, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y retrasa el tiempo de vaciado del estómago, lo que disminuye la sensación de hambre entre horas). 
 
 * Pan tostado o biscotes: el valor nutritivo es semejante al pan de barra, sólo que con mayor densidad nutritiva, ya que contienen menos agua. Una rebanada de pan de dos dedos de grosor (20 gramos) se puede cambiar por dos tostadas (15 gramos) sin que varíe significativamente el valor nutritivo y energético, salvo para ciertas variedades comerciales que incluyen mayores cantidades de grasa. 
 
 * Pan de molde: muy similar al pan normal. Aunque se le añade grasa para mejorar el sabor, su valor calórico es muy similar al pan de barra. 
 
 * Pan sin sal: no se añade sal en el proceso de elaboración. Indicado para quienes siguen una dieta baja en sodio. 
 
 * Pan sin gluten (de maíz): elaborado con harina de maíz que, al igual que el arroz, no contiene gluten. El gluten se encuentra en el grano del trigo, la avena, la cebada, el centeno y el triticale (híbrido de trigo y centeno). Las personas que padecen celiaquía no toleran el gluten y sólo pueden consumir este tipo de pan. 
 
 * Pan no leudado o sin fermentar (pan ácimo): es el pan más sencillo de producir. La masa es compacta y su digestión resulta más lenta que la del pan normal. Algunos ejemplos: el chapati (tortas finas típicas de la India), las tortitas de maíz comunes en Centroamérica, los matzot o panes ácimos que los judíos toman durante la Pascua. persona .  
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 * Razones para creer que la invasión de Irak fue una guerra contra Europa y el Euro)    (otro sitio,  otro).             * Otro artículo que dice lo mismo (y otro sitio espejo) .  
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